El día que dejé de amar a Jesús
Es una obra testimonial y reflexiva en la que Felipe Mayorga narra, con honestidad y valentía, su tránsito espiritual desde una fe infantil profunda hasta una adolescencia marcada por la duda, la pérdida de identidad y el distanciamiento de Dios. El libro inicia en la infancia: un niño que confía, ora y cree con sencillez, incluso en medio de la carencia y el sufrimiento. Sin embargo, con la llegada de la adolescencia, esa fe comienza a resquebrajarse. La presión del entorno, las decisiones equivocadas y las heridas silenciosas provocan un apagamiento interior que lo conduce a una crisis espiritual profunda.
A lo largo de la obra, Mayorga explora el dolor de sentirse lejos de Dios, la incoherencia
entre lo que se cree y lo que se vive, y el vacío que deja perder el rumbo. Desde esa experiencia, el autor no se limita a narrar la caída, sino que comparte el proceso real de reconstrucción: decisiones, disciplina y un camino consciente hacia la restauración interior. El libro culmina con una pregunta central que atraviesa toda la obra:
¿es posible volver al primer amor después de haberse perdido?